I.Conquistar
la democracia
El
obstáculo principal e inmediato para el desarrollo político económico
y social del pueblo trabajador, pero también en general para la
nación en su conjunto, especialmente en cuanto al debilitamiento
de la soberanía nacional, lo constituye la existencia del sistema
de partido de Estado prevaleciente en nuestro país después de
la derrota de las masas campesinas y populares en la revolución
de principios de siglo. Aun en el marco del capitalismo este sistema
político se caracteriza por la falta de democracia, por esta circunstancia
el interés por conquistar la democracia obviamente va más allá
de los socialistas y de las fuerzas proletarias y se convierte
cada vez más en un reclamo nacional. La lucha por la democracia
tiene por ello una dinámica revolucionaria pues cuestiona la base
del sistema sobre las que se fundan todas las desigualdades e
injusticias. La conquista de la democracia puede ocurrir por medio
de la acción político del pueblo trabajador y en unidad con sectores
democráticos de otras clases sociales, pero no existen bases en
la experiencia histórica para prever un acuerdo de fin de régimen
con los representantes de ese régimen en agonía. Será la acción
y unidad del pueblo el que finalmente imponga el cambio a la democracia.
Para lograrla será necesario:
Sufragio
efectivo. Respeto al voto y contra todo tipo de fraude electoral
La
consigna histórica de 1910 mantiene su validez ante la persistencia
de un sistema que no respeta el voto y recurre a diversas formas
de fraude, modernizando desde el antiguo robo de urnas hasta el
fraude cibernético. Desde diversos sectores de la sociedad van
surgiendo las demandas particulares que impidan esta burla al
voto, tales como el sacar al gobierno de los órganos electorales,
el contar con un nuevo y confiable padrón electoral, topes en
los gastos de campaña y equidad en los medios de comunicación.
Todas estas demandas particulares apuntan al objetivo político
de lograr que el derecho constitucional a elegir sea respetado.
Independencia
de poderes. Representación proporcional
completa e integral en el Legislativo
Para
acabar con el presidencialismo despótico que subordina al Ejecutivo
a los otros poderes debe lograrse una real independencia entre
los mismos. En el caso del Legislativo proponemos que su integración
sea por medio de la representación proporcional de todas y cada
una de las fuerzas políticas que participen en el proceso electoral,
sin cláusulas de gobernabilidad ni sobrerepresentación de ninguna
fuerza. La falta de democracia en el partido del gobierno y la
subordinación de sus legisladores al Ejecutivo cuando hay sobrerepresentación
en el Legislativo del partido de gobierno, subordina al Legislativo
como tal. Si hubiera representación proporcional completa obliga
a las fuerzas representadas a un debate y acuerdo por la vía democrática
y no por medio del mayoriteo antidemocrático.
Plena
libertad de asociación y organización políticas.
Contra el sistema de registros
El
derecho constitucional de asociación ha sido limitado y restringido
por leyes secundarias, particularmente las electorales. En el
afán totalitario de que el Estado debe tener el control de todo
lo que ocurre en la sociedad se han establecido sistemas de registro
legal que limitan el derecho de asociación al imponerle condicionantes
y buscar someterles a controles y chantajes por medio de ese reconocimiento
legal. Con los partidos y agrupaciones políticas se repite el
esquema del reconocimiento legal de los sindicatos, limitando
un derecho que debería ser de exclusiva responsabilidad de los
interesados. El reconocimiento de los derechos de asociación no
debería estar condicionada a porcentajes de votación o la entrega
de listas de afiliados con nombres y domicilios de los mismos
ni la definición estricta
de los contenidos de los documentos básicos de cada partido u
organización político, elementos que son responsabilidad de los
miembros de cada agrupación. Los porcentajes de votación de cada
agrupación deben ser el criterio para definir los cargos de elección
popular mas si hubiera representación proporcional completa y
no para condicionar el reconocimiento legal de los partidos y
agrupaciones políticas, la libertad de asociación para ser completa
debe incluir la afiliación individual y voluntaria a los partidos
y eliminar la afiliación forzosa y forzada, es decir corporativa,
de los sindicatos y organizaciones campesinas y populares al partido
del gobierno. El corporativismo también debe acabarse en las organizaciones
empresariales.
Reforma
democrática municipal para
hacerlo realmente libre
La
descentralización y la invocación al federalismo que se hace en
la actualidad no son suficientes para acabar con el centralismo
que existe en el país como expresión adicional del presidencialismo
y la ausencia de democracia, Para darle sustento al municipio
se requiere una reforma que redistribuya las facultades y competencias
en materia hacendaria entre la federación y los estados para que
la descentralización no sea simplemente el reparto de la miseria
que mantenga la subordinación de las autoridades municipales al
poder central. Al mismo tiempo la democratización tiene que darse
a nivel local y asegurar el cabildo abierto y las asambleas populares
para que haya participación y debate amplios sobre las decisiones
que afectan a la comunidad.
Respeto
a los derechos y la participación ciudadana
En
medio de la crisis actual y como buena señal de una posible salida
democrática a la misma hay una creciente participación política
ciudadana, particularmente de gente no organizada previamente
en partidos y organizaciones políticas. El carácter excluyente
y antidemocrático del sistema actual se hace más evidente frente
a ese ascenso. Este ascenso acerca las posibilidades del reconocimiento
o respeto a derechos tales como el de referéndum para reformas
y adiciones constitucionales el plebiscito en torno a decisiones
fundamentales de gobierno o la iniciativa popular para promover
leyes o la realización de referéndums y plebiscitos. Todo ello
deberá ser práctica normal y democrática en una sociedad cada
vez más participativa. Debido a la actual crisis del sistema político
a los ojos de muchos ciudadanos que hoy participan en busca de
un cambio democrático, se identifica el desprestigio del sistema
de partido de Estado con el concepto mismo de partido. La evolución
de la crisis dará lugar seguramente a un nuevo reacomodo de fuerzas
y, por tanto, que la crisis del sistema de partidos de lugar a
nuevos o redefiniciones de los existentes. De todos modos el derecho
de ciudadanos a participar políticamente en proyectos particulares,
ecológicos, de respeto a Los derechos humanos, de cuestiones de
género, o de iniciativas ciudadanas más constitucionales, debe
ser respetado y se deben crear las condiciones para su desarrollo,
sin creer que la participación político debe ser obligadamente
en proyectos globales de nación de tipo partidario. Por eso, suprimiendo
el sistema de registro de partidos, es decir, acabando con el
monopolio de los partidos reconocidos legalmente para postular
candidaturas a cargos de elección popular, debe reconocerse igualmente
el derecho a candidaturas independientes de ciudadanos sin partido.
Se trata de una medida necesaria para recuperar el respeto al
derecho constitucional a elegir y ser elegido para todos y todas.
Representación
equitativa de las mujeres en
cargos de elección popular, de decisión política y de gobierno
La
tradicional, reaccionaria y paternalista exclusión de las mujeres
del mundo de lo público debe terminar para conquistar realmente
la democracia. No puede haber democracia si es que más de la mitad
de la población sea discriminada, marginada, excluida por razones
de género enfrenta dificultades adicionales para que su opinión
e intereses sean tomados en cuenta en razón de su género. En todos
los niveles de la vida buscamos acabar con la discriminación y
opresión de la mujer, pero en terreno político pugnamos por lograr
una representación paritaria
en todos los cargos de responsabilidad política y de gobierno.
No podrá haber defienda consecuente y permanentes de los mismos
centros de decisión y si la proporción de mujeres no es suficiente
para que sus opiniones sean tomadas en cuenta. En este caso como
en todas las luchas, nadie salva a un sector explotado u oprimido
si ese sector no lucha por si mismo.
Esto es más claro en el caso de las mujeres que no son
un sector particular sino más de la mitad de la humanidad. Es
un ejemplo evidente de la falta de democracia por constituir una
mayoría con derechos limitados. Por eso apoyamos propuestas que
apunten a lograr una representación equitativa de las mujeres
en los cargos de decisión aún cuando en un momento dado parezcan artificiales determinados porcentajes
de cuotas de representación. Esto allana el camino para que más
mujeres se integren a los espacios públicos. Paralelo a lo anterior
luchamos por el equilibrio entre los espacios públicos y privados,
estos últimos como elementos básicos para la verdadera emancipación
de la mujer. Por eso nuestro objetivo
va más allá de las cuotas porque a lo que aspiramos es
lograr una representación realmente equitativa.
Autonomía
regional pluriétnica
El
otro ejemplo de la falta de democracia en nuestro país es la discriminación,
opresión, y marginación de los pueblos indios, los descendientes
de los habitantes originarios de nuestro continente. El respeto
a los pueblos indios no puede restringirse al
respeto a sus culturas, costumbres e idioma, sino al derecho
de autodeterminación y de gobierno, como garantía de que sus necesidades
y problemas sean enfrentados directamente por los interesados.
La autonomía no implica, como sugiere la propaganda reaccionaria,
una escisión o separación de la Federación, una federación, por
cierto, en muchos sentidos inexistente por la reaccionaria existencia
del presidencialismo y del centralismo, pero si implica el derecho
al autogobierno de los pueblos indios en regiones pluriétnicas.
Lo anterior implica el reconocimiento también de los usos y costumbres
de los pueblos indios en este terreno asegurando, simultáneamente,
el respeto a los derechos humanos y las garantías individuales
a hombres y mujeres, infantes y jóvenes. Hoy, a lo que aspiramos
es al reconocimiento de sus derechos políticos y de una nueva
relación con el conjunto de la nación.
Por
la libertad de todos los presos y desaparecidos
políticos
No
puede haber democracia con la existencia permanente de presos,
desaparecidos y perseguidos políticos. Es por eso que durante
décadas la lucha contra la represión y por la libertad de los
presos políticos han sido una constante demanda democrática.
Durante
cerca de diez años y antes del 68, el reclamo de la libertad de
los presos políticos, especialmente del movimiento ferrocarrilero,
fue constante y vino a confluir con el propio movimiento estudiantil
convirtiéndose en una de sus banderas, simbolizadas en el reclamo
de la libertad para Vallejo y Campa. Después del 68 la lista de
presos políticos aumentó considerablemente con la represión al
movimiento estudiantil. A principios de los setentas se logró
la liberación de la mayoría de los presos, pero una nueva generación
vino a poblar las cárceles públicas y ahora en gran escala, las
cárceles clandestinas por medio de la bárbara práctica de la desaparición.
De nuevo, la amnistía del 78 logró la libertad de la mayoría de
los presos, perseguidos y exiliados políticos, pero mantuvo desde
entonces en la prisión clandestina a la absoluta mayoría de desaparecidos.
Desde entonces, la lucha contra la represión tuvo como organismos
aglutinadores permanentes al Comité “Eureka” y al Frente Nacional
Contra la Represión.
La
existencia de estos organismos durante más de diez años permitió
la liberación de la mayoría de los presos de la década de los
setentas y ochentas y la presentación con vida y su consecuente
liberación de más de cien desaparecidos, así como una disminución
sensible de esta práctica, calificada por las Naciones Unidas
como crimen de lesa humanidad. Sin embargo, no es una práctica
absolutamente cancelada como lo demuestra la desaparición de Ramón
García Gómez, dirigente del Partido Revolucionario de los Trabajadores
en Cuautla, a sólo 16 días del inició del gobierno de Salinas
de Gortari.
Por
todas estas razones es que la lucha por la libertad de todos los
presos y desaparecidos políticos mantiene su vigencia. Nuestro
objetivo no puede ser simplemente un indulto aunque es responsabilidad
del gobierno encontrar la fórmula legal para resolver el problema,
sino una verdadera amnistía general que libere a los presos y
desaparecidos, suspenda las órdenes de aprehensión y seguimiento
a perseguidos políticos y cancele definitivamente los procesos
pendientes para algunos ex presos políticos que lograron su liberación
bajo fórmulas legales que les hacen posibles víctimas de represalias.
Recientemente,
el caso más significativo de presos políticos es el de los presuntos
zapatistas que aún siguen en prisión. Su caso es significativo
por lo escandalosamente prefabricada que es toda la acusación
y la insistencia en mantenerlos en prisión contra todo derecho.
De hecho, los presuntos zapatistas presos son rehenes del gobierno
en el diálogo con el EZLN. Son además una señal ominosa sobre
la falta de voluntad de diálogo y solución político al conflicto
por parte del gobierno pues es conocido su papel activo.
Ligado
a lo anterior está la exigencia de la disolución de todos los
cuerpos policíacos ilegales y la no utilización del ejército con
fines de represión y vigilancia política. También aquí ha habido
éxito en la desarticulación de algunos de los múltiples grupos
como la Dirección Federal de Seguridad, la Brigada Blanca, la
Dirección de Investigación y Prevención de la Delincuencia, la
Dirección de inteligencia, pero frecuentemente estos simplemente
cambian su nombre y hasta los agentes son los mismos, por lo que
la exigencia mantiene vigencia así como la necesidad de desarrollar,
desde la sociedad civil, una vigilancia permanente. Junto con
la disolución de estos cuerpos está la necesidad de la supresión
de cárceles clandestinas que son frecuentes centros de operación
y tortura.
En
defensa de las libertades políticas
Una
serie de Iibertades y derechos políticos formales reconocidos
por la Constitución u otras leyes están siendo permanentemente
recortados o limitados en la práctica o por medio de legislaciones
restrictivas. Deben ser defendidos ahora, en primer lugar por
los trabajadores.
Los
derechos de reunión y manifestación reciben constantes ataques
y restricciones, incluso en ocasiones como el Día del Trabajo.
La libertad de expresión sólo existe en forma amplia para los
capitalistas, quienes tienen en sus manos los medios de información
masiva como la radio, la televisión, las grandes rotativas y las
imprentas. Los órganos de difusión independientes se enfrentan
a los altos costos de impresión y al monopolio del papel que el
gobierno maneja arbitrariamente. Las concesiones para medios de
difusión electrónica, radio y televisión, están prácticamente
vedadas a organizaciones independientes de los grandes monopolios.
El derecho de los trabajadores, de los campesinos, de las organizaciones
políticas e intelectuales a disponer de tribunas para expresar
sus demandas y opiniones en forma masiva en la práctica está vedado.
Lo más que se ha concedido es un tiempo, reducido en extremo,
en la radio y la televisión para los partidos registrados legalmente.
A
estas limitaciones casi estructurales, debe agregarse la intimidación
política que implica el alto número de asesinatos
de comunicadores, especialmente de periodistas de medios
escritos en los últimos años. La mayor parte de estos crímenes
permanecen sin aclaración satisfactoria.
Con
la colaboración reaccionaria del PAN al gobierno zedillista los
riesgos de limitaciones y restricciones a derechos políticos y
garantías individuales, incluso reconocidas constitucionalmente,
se han incrementado aún más si esto fuera por la gravedad que
implica esa restricción a la libertad de la persona.
La
intentona más grave ha sido las restricciones que se buscan imponer
con motivo de los derechos reconocidos por el artículo 16 constitucional.
Eso significan intentos como los de la legalización del espionaje
telefónico, de los soplones, de la reducción de la edad penal,
etc.
Con
el neoliberalismo al mismo tiempo que supuestamente ocurre un
alejamiento del Estado con respecto al terreno de la economía,
hay un incremento de las funciones represivas. Estas reformas
legales, así como las prácticas policíacas que se incrementan
en las ciudades, la utilización del ejército para actividades
policíacas, con el pretexto del combate al narcotráfico, y la
coordinación de organismos policíacos, con el ejército y la Dirección de Seguridad Nacional son ejemplo
de lo anterior. En este contexto, la defensa de las libertades
políticas e incluso de las garantías individuales reconocidas
antes por la Constitución adquieren mayor relevancia y urgencia.

II.
Independencia política de los trabajadores
Independencia
sindical
La
lucha por la independencia política de los trabajadores es un
objetivo estratégico de nuestra Agrupación Política.
El
control despótico que durante más de cincuenta años ha ejercido
el gobierno, por medio de las burocracias sindicales, ha permitido
que el movimiento obrero sea preso de la ideología de la patronal
y su gobierno. La afiliación forzosa al PRI, ha sido de las prácticas
que han hecho para imponer su control. En ese sentido los trabajadores
han carecido de una política propia como clase, porque no tienen
un partido que represente verdaderamente sus intereses inmediatos
y de largo plazo. Este control ha sido un pilar fundamental en
el sistema de dominación de la burguesía y le ha permitido hacer
pasar sus políticas económicas asegurando el control de los salarios
a través de la firma de pactos que hacen pagar a los trabajadores
los resultados de la crisis.
Convergencia
Socialista se opone a la afiliación forzosa, que hacen las centrales
charras al PRI. La mayor parte de las veces los trabajadores ni
siquiera están enterados de que por el simple hecho de estar en
un sindicato integrante de las centrales que pertenecen al Congreso
del Trabajo, está considerado como un afiliado al PRI. Los trabajadores
deben ser quienes decidan y verifiquen qué partido representa
y defiende verdaderamente sus intereses y, por lo tanto, deben
ser ellos quienes decidan a qué partido deben afiliarse.
En
ese sentido Convergencia Socialista llama a los trabajadores a
que rompan con el PRI y con el gobierno, a que formen su propio
partido con una política propia de clase y, por lo mismo, los
invitamos a que participen en la construcción de ese partido uniéndose
a las filas de nuestra organización. La independencia política
de clase es un problema fundamental. El PRI es el que cotidianamente
vende las huelgas, el que sacrifica los salarios de los trabajadores
en beneficio de los charros y de los patrones, el que no lucha
por fuentes de trabajo, el que se enriquece con las cuotas sindicales,
etc. Por todo esto, debemos luchar porque no haya afiliación obligatoria
al PRI. Por eso los invitamos a unirse a la construcción de Convergencia
Socialista.
Por
la democracia sindical
Junto con la afiliación forzosa, el PRl y su gobierno
han convertido a los sindicatos en organizaciones corporativizadas,
antidemocráticas. Las decisiones son siempre tomadas por unos
cuantos sin consultar a la base trabajadora. Cualquier trabajador
puede entender el carácter antidemocrático de los charros respondiendo
a las siguientes preguntas: ¿cuándo le han pedido su opinión para
firmar los contratos colectivos, aumentos salariales y aceptar
el despido de millones de trabajadores?, ¿cuántas veces han respetado
su voto en el sindicato?
Por
eso es necesario luchar porque quienes estén en las direcciones
sindicales realmente representen a los trabajadores, porque los
organismos fundamentales de dirección y conducción funcionen democráticamente
y en vinculación estrecha con la base trabajadora, porque los
comités ejecutivos sean realmente la máxima dirección del sindicato
respetando fielmente la voluntad de los trabajadores por consejos
de representantes, de delegados, etc. Debemos luchar porque exista
libertad de tendencia en los sindicatos y en las centrales, porque
exista libertad de expresión. Si estamos luchando por la democracia
sindical, estaremos luchando contra los que han manoseado el movimiento
obrero con prácticas ajenas a él; es decir, estaremos luchando
en contra de la burocracia sindical y del control que han impuesto
sobre los trabajadores.
En
contra de las restricciones al derecho de huelga
En
los últimos años, el gobierno y los patrones han tratado de quitar
esa arma de la clase trabajadora a través de la represión, la
“calificación” de inexistencia, la intervención de cuerpos policíacos
y el ejército, la amenaza o utilización de la requisa, ésta es
una situación que no hay que dejarnos imponer; si se le arrebata
al trabajador el instrumento de la huelga, la explotación capitalista
será macho mayor. Ante esta situación, hay que entender que la
única alternativa es defender el derecho de huelga con la huelga
misma.
Por
los derechos de organización, sindicalización y contratación colectiva
Más
de la mitad de la clase trabajadora mexicana no participa en ningún
sindicato. Las centrales charras para nada se han preocupado de
este problema. El gobierno ve en estos millones de trabajadores
una forma indirecta de subsidiar a los patrones, y a los patrones
les interesa que no estén sindicalizados ya que con ello las ganancias
son mucho más grandes. El no sindicalizado es una especie de bracero
en su país: no tiene ningún derecho, ninguna prestación. Esta
situación afecta en particular a miles de mujeres que trabajan
en la industria maquiladora. Normalmente, su salario siempre es
inferior del mínimo. Por eso, debemos luchar por la sindicalización
de todos los trabajadores.
Otros
cientos de miles de trabajadores mexicanos no tienen contrato
colectivo, ni derecho a huelga. Estos son los trabajadores que
están situados bajo el apartado B del artículo 123 de la Constitución
Mexicana. A estos trabajadores, se les ha maniatado durante muchos
años, con la idea de que es imposible que los trabajadores al
servicio de un Estado nacionalista revolucionario hagan huelgas,
como cualquier otro trabajador. Aquí la lucha es muy concreta:
por la desaparición de los apartados del 123 y en contra del arbitraje
estatal. Pero debemos entender que esto no lo va a lograr una
sección en lucha o un solo sindicato. Es necesario preparar al
conjunto de los trabajadores para lograrlo.
Existen
otros miles de trabajadores agrupados en el sindicalismo universitario,
a los que se les impuso una reglamentación especial que les impide
organizarse en un solo sindicato nacional y lastima sus derechos
laborales, sobre todo de los trabajadores académicos. Ante esta
situación, Convergencia Socialista reivindica el derecho de los
trabajadores universitarios a luchar en contra de toda legislación
restrictiva, por la formación de un sindicato nacional, y por
hacer respetar todos sus derechos laborales.
En
fin, se podrían mencionar muchos más sindicatos y trabajadores
que están siendo afectados por esta política, los compañeros trabajadores
bancarios a los cuales no se les permite sindicalizarse en el
apartado A y, por lo tanto, no tienen contrato colectivo de trabajo;
o los trabajadores de la salud, fundamentalmente los médicos,
que llevan años de lucha y han sido permanentemente agredidos
por el gobierno, negándoles precisamente estos derechos democráticos.

III.
Contra la carestia de la vida
En
contra de los bajos salarios
Es
sistema capitalista, es decir, el sistema donde dominan los patrones,
siempre se ha distinguido por hacer pagar a los trabajadores las
crisis económicas producidas por la insaciable sed de ganancias
de los patrones. Para lograr esto golpean los salarios, impidiendo
que existan aumentos y permitiendo que los precios de los productos
de primera necesidad aumenten muy por arriba de los salarios.
La puesta en práctica de los pactos de la burocracia sindical,
los patrones y el gobierno ha sido una clara muestra de cómo los
patrones y el gobierno han impedido que los salarios de los trabajadores
se eleven y por el contrario, les sean reducidos.
Los
trabajadores deben luchar por la escala móvil de salarios. Dicha
demanda tiene como objetivo principal que a cada aumento de precios
se dé un aumento de salarios igual, por eso es necesario luchar
porque en los contratos colectivos de trabajo se ponga una cláusula
que especifique claramente esta norma nombrando a una Comisión
Sindical en asambleas,
que se encargue de medir el alza de precios cada mes para definir
el aumento salarial necesario que automáticamente deben recibir
los trabajadores. En la lucha por la restitución del poder de
compra de los trabajadores, es donde verdaderamente se podría
observar con claridad quienes actúan en favor de los trabajadores
y quienes no. Convergencia Socialista lucha por un aumento general
de salarios para todos los trabajadores igual a los aumentos de
precios y la inflación y por la escala móvil de salarios, porque
está a favor de los trabajadores; las burocracia, él PRI, el gobierno
y el imperialismo son los que se benefician con la carestía. Es
necesario luchar porque los dirigentes de las organizaciones obreras
asuman su papel de auténticos representantes y no sacrifiquen
a los trabajadores en nombre de la patria.
Contra
el desempleo
La
política de modernización desarrolla por el régimen priísta en
los últimos años, a pesar de prometer elevar los niveles los niveles
de vida del trabajador y garantizarle el empleo, ha significados
un deterioro en el nivel de vida de los trabajadores, pero además
también mayores despidos. En México como en todos los países capitalistas, la salida
a sus problemas inicia con el despido de los trabajadores, reajustando
o cerrando definitivamente las fuentes de empleo. Entendemos que
aunque haya trabajo nadie nos asegura que en los próximos meses
nos despidan. Por eso esta lucha es del conjunto de los trabajadores,
sin importar si están desempleados o no. Para esto es necesario
plantear la escala móvil de horas de trabajo, que en síntesis,
quiere decir que el conjunto de horas laborales sean repartidas
entre el conjunto de trabajadores, sin que esto traiga como consecuencia
reducción en el salario.
Contra
la elevación de las cargas de trabajo
El
proyecto de modernización de la planta productiva en México está
basado en dos aspectos: la elevación de la productividad, control
de la calidad y la modernización tecnológica. Esto significa mayores
despidos pero al mismo tiempo incremento de la productividad,
inclusive a un aumento de salarios, habrá trabajadores que realicen
lo que hacían entre varios. La
burocracia sindical no tan sólo cierra los ojos ante esto sino
que le da su total aprobación reduciendo enormemente las condiciones
de trabajo y de vida de los trabajadores. Convergencia Socialista
está en contra de la elevación de cargas de trabajo. Esto significa
una explotación cada vez mayor de los trabajadores.
Contra
la privatización de los servicios públicos
La
patronal y el Estado, en consonancia con la política neoliberal
buscan rentabilizar el conjunto de la economía privatizando todos
los servicios públicos. Así, servicios como el agua y la recolección
de basura, el servicio de limpia, el transporte urbano, con la
excusa de su privatización significarán encarecimiento de estos
servicios y golpeo mayor al nivel de vida de los trabajadores.
Es necesario luchar, contra esto, pues los servicios públicos
son conquistas que le han costado muchas luchas al pueblo trabajador.
A esto hay que agregarle que, es el pueblo trabajador el que diariamente
paga con sus impuestos el costo de estos servicios. No es el Estado
el que graciosamente otorga estos servicios, que son pagados por
los trabajadores y, por lo tanto, no son ningún proteccionismo
del gobierno como argumentan los empresarios estadounidenses.
Por eso nos oponemos a la reducción de los servicios públicos,
porque los pagamos y porque son el producto de las luchas de los
trabajadores.
Por
la defensa de la seguridad social, los derechos y las conquistas
de los trabajadores
La
política del gobierno, buscando la rentabilidad y la reducción
de los costos del gusta social, ha lanzado una furiosa embestida
contra la seguridad social, imponiendo una nueva ley que privatiza
el fondo de las pensiones y jubilaciones con la creación de las
llamadas AFORES. Disminuye así el monto de lo que percibirán los
futuros pensionados y jubilados, aumentando el número de años
para tener derecho, debilita el financiamiento al IMSS poniendo
en riesgo su existencia y abriendo la puerta a la privatización
del servicio médico. Es evidente que después de golpear a los
trabajadores del Apartado A, buscarán extender los mismos criterios
al ISSSTE y que tan sólo esperan el momento más oportuno para
hacerlo. Pretenden además modificar la Ley Federal del Trabajo
para eliminar conquistas y derechos que significan un costo económico
para la patronal como por ejemplo la sustitución del pago por
jornada por el de horas o bien flexibilizando las condiciones
de trabajo. En una palabra buscando mayor explotación de los trabajadores
y mayores ganancias a los capitalistas. Frente a esta situación
Convergencia Socialista Iucha y llama a luchar a los trabajadores
para lograr la abrogación de la ley del seguro social y pugnar
por el más amplio frente de los trabajadores para enfrentar esta
ofensiva antiobrera.
Contra
la modernización productiva antiobrera
Los
actuales proyectos de modernización productiva han significado
la privatización o el cierre de la mayor parte de empresas del
sector social, el cierre de diversas fuentes de trabajo, la firma
de acuerdos para elevar la productividad , la modificación de
contratos colectivos para introducir cláusulas que permitan elevar
la productividad vía nuevos métodos de trabajo o nueva tecnología
sin que esto esté regulado con el sindicato, está significando
cambios graves en la estructura sindical, incluso se exige, por
los patrones, que haya una modificación a la Ley Federal del Trabajo
que le de facilidades a los patrones para lograr sus objetivos.
No nos oponemos a la modernización de la planta productiva, pero
ésta no debe hacerse a espaldas de los trabajadores ni en contra
de sus conquistas y derechos. La privatización, el cambio tecnológico
y la introducción de nuevos métodos de trabajo sólo ha significado
quitarle conquistas a los trabajadores, destruir contratos, como
en la industria textil, en Pemex y en Volswagen en los últimos
tiempos. Por eso Convergencia Socialista se opone a este tipo
de procesos, sólo los trabajadores pueden determinar cómo deben
hacerse los cambios para que no signifiquen golpes a ellos ni
a sus organizaciones.
Contra
el Tratado de Libre Comercio (TLC)
En
enero del 94 entró en vigor el TLC con Canadá y Estados Unidos.
Según el gobierno, haberlo suscrito representa la única forma
para que el país pueda crecer y satisfacer las aspiraciones del
nivel de vida de los trabajadores y es el camino para “llevar
a México al primer mundo”. El TLC es el camino para que México
ingrese al primer mundo pero siendo el sirviente del país más
desarrollado, es decir, de Estados Unidos. El TLC es el proyecto
de la burguesía nacional para transformar este país de acuerdo
sus intereses, por eso no existe en el texto apartado alguno que
recoja los intereses de los trabajadores, nada hay sobre los trabajadores
migratorios (braceros), tampoco sobre el medio ambiente, por eso
no existen a lo largo del texto garantía de que los campesinos
pobres tendrán mejores condiciones de vida; por eso los
inversionistas de E.U. exigen que los servicios sociales que hay
en México sean eliminados porque son subsidios que favorecen una
competencia desleal contra ellos; para ellos una competencia leal
es que los trabajadores de EU, México y Canadá gocen de iguales
condiciones de vida y trabajo, pero reduciéndolas hacia el país
que tenga las peores. En síntesis, es un tratado que le da garantías
a los capitales transnacionales para invertir, crecer, acumular
ganancias, etc. No estamos en contra de que los pueblos de diferentes
países tengan relaciones comerciales o de otro tipo, siempre y
cuando sea decisión de los pueblos, no de un gobierno o un presidente
que, como en México, violenta incluso sus propias leyes y pasa
sobre las instancias de gobierno y finalmente suscribe un pacto
lesivo a los intereses populares. Por eso Convergencia Socialista
se pronuncia contra todo tratado que no tome en cuenta los derechos
de los trabajadores y del pueblo en general, al mismo tiempo,
que llama a todo el pueblo de México a luchar contra el tratado
actual.
Contra
la corrupción y especulación
Los
saca dólares, los funcionarios corruptos, los especuladores de
las casas de balsa dilapidan recursos que le pertenecen al pueblo.
Deben ser castigados y expropiados en beneficio del pueblo. La
actual crisis política no puede ser resuelta si al mismo tiempo
no se procesa y castiga a todo el grupo salinista que hundió en
la miseria más grande al pueblo mexicano y que, como se ha evidenciado
con el caso de Raúl Salinas, se enriquecieron ilegal y desorbitadamente.

IV.
Convergencia Socialista y la lucha de los
campesinos
La
tierra es de quien la trabaja
Esta
demanda, motor de la Revolución de 1910-17, sigue siendo una reivindicación
importante en el campo mexicano. Los latifundios encubiertos o
no, siguen existiendo y mientras los haya existirán tierras que
repartir. Esto es una muestra del fracaso de la Reforma Agraria
que tanto ha pregonado el gobierno y que hoy da por terminada
con las modificaciones al Artículo 27 que cancela el derecho constitucional
de los campesinos a pedir tierras y la obligación del gobierno
a dotarlas. De igual manera el programa implementado por el gobierno
salinista del “Fin del Rezago Agrario” deja a miles de campesinos,
no contemplados en los convenios establecidos con las diferentes
organizaciones campesinas, a su suerte. Ahora tendrán que enfrentarse
para la resolución de sus problemas agrarios ante nuevos mecanismos
contemplados en la Nueva Ley Agraria, como son los Tribunales
Agrarios. Por ello, es preciso apoyar todo tipo de luchas campesinas
por el derecho a la tierra, luchas que hay pasan por la ocupación
directa de las tierras reclamadas, después de agotar los recursos
legales. Por lo anterior es que así como hubo resistencia a la
reforma alemanista, que introdujo entonces el amparo agrario,
ahora nos oponemos a la reforma salinista que en los hechos profundiza
la contrarreforma agraria.
Por
la defensa del ejido y la comunidad
El
objetivo fundamental de la contrarreforma salinista es privatizar
el campo mexicano, modificar de raíz la estructura agraria y completar
el esquema neoliberal que necesitó el salinismo para entrar de
lleno al Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá.
La legalización del rentismo y venta de la parcela ejidal tiende
sin duda a acentuar esta dinámica que de manera ilegal venía ocurriendo,
debido no a la falta de voluntad de hacer productivas las tierras
sino a la escases de recursos a los que tiene acceso la mayoría
del campesinado. La prioridad que se le brinda ahora a cualquier
tipo de asociación de la propiedad colectiva con el capital privado
tiende a convertir al campesino en jornalero en su propia parcela.
Defendemos la asociación superior de los productores para elevar
la productividad de las unidades agropecuarias y luchamos porque
el campesinado tenga el control del proceso productivo la comercialización
de sus productos y los insumos para la producción. Nos pronunciamos
porque la crisis en la que está sumergido el campo mexicano sea
resuelta con mecanismos que engloben al conjunto de la población
rural desde el ejido y la comunidad y no con artificios privatizadores
que sumirán todavía más en la miseria a la mayoría del campesinado
mexicano.
Por
la centralización independiente del
movimiento campesino
Este
es el eje organizativo estratégico hacia el movimiento campesino.
Con las modificaciones al artículo 27 y la nueva ley agraria los
viejos mecanismos tradicionales de control y corporativismo político
se ponen en cuestión, se abre para los ejidos y las comunidades
cierta autonomía en sus decisiones más elementaIes, donde antes
la Secretaría de la Reforma Agraria se entrometía. Sin embargo,
el salinismo se apresuró a impulsar un nuevo modelo de corporativismo,
fundamentalmente a través del denominado Nuevo Movimiento Campesino
y el PRONASOL. El desprestigio de las organizaciones campesinas
charras hace indispensable ofrecer una alternativa políticamente
independiente, capaz de nuclear en su derredor el descontento
campesino. El reto consiste en impulsar la convergencia más amplia
y plural del movimiento campesino. Luchar para que esta convergencia
tenga como condición plena independencia política y autonomía.
Una centralización campesina basada en su democracia interna y
que tenga como arma fundamental la movilización. Todo esto independientemente
de que impulsemos la lucha por el derecho de los jornaleros agrícolas
a sindicalizarse, o que impulsemos y participemos en la organización
de productores por ramas, etc. La centralización de la lucha campesina
a de permitir, además, el acercamiento del movimiento campesino
con el movimiento obrero, en la perspectiva de unificar y coordinar
sus luchas.
Derechos
de los pueblos indios
Los
pueblos indios en nuestro país han sido explotados y oprimidos
por más de 500 años, violándose constantemente sus derechos humanos
y libertades democráticas, lo que ha llevado a que este sector
sea uno de los más oprimidos y explotados sometidos a condiciones
infrahumanas de marginalidad y pobreza. Esta situación de marginación
no obedece a características socio-culturales o étnicas de las
poblaciones indígenas, sino a las relaciones de desigualdad y
subordinación a que han estado sometidos, excluidos político y
socialmente.
Se
les ha negado su cultura, sus valores sociales, espirituales,
su identidad y formas específicas de organización. Los pueblos
indios han conformado sus propias prácticas sociales, culturales,
económicas y de conservación y equilibrio de sus ecosistemas lo
que le ha dada una riqueza cultural y pluralidad étnica a nuestro
país.
Durante
muchos años han dado una lucha para ser reconocidos y así mantener
la diversidad de este país. El surgimiento del zapatismo es apenas
una expresión de lo que significan los rezagos históricos hacia
los pueblos indios. Es hasta enero del 94 que logran los indígenas de Chiapas
ser escuchados. Los sin rostro y los sin voz tuvieron voz y pudieron
decir su palabra y exigir sus derechos como publos indios. El
derecho a la autodeterninación de sus pueblos. En los últimos
años el neoliberalismo es una política que pretende eliminar a
los indigenas por medio de políticas que socavan su territorio,
organización, unidad interna y sustento socioeconómico.
Es
así como Convergencia Socialista considera que los publos indios
tienen derecho a vivr en condiciones de libertad e igualdad y
mantener vigente su lengua, costumbres, tierras y territorio y
forma de gobierno; tienen el derecho como pueblos a fortalecer
su cultura, recursos y desarrollo integral, contando para esto
con la participación en las instancias de decisión y representación
políticas.
Convergencia
Socialista considera que los pueblos indios tienen derecho a una
autonomía plena que recoja la pluralidad y diversidad, la igualdad
entre todos los mexicanos (indos y mestizos); la autonomía que
se propone por parte de los pueblos indios no busca separar, sino
por el contrario armonizar y reconocer el legítimo derecho histórico
de los pueblos indios. Este regimen tiene que ser incluyente,
que garantice la igualdad de oportunidades, de trato y representación.
Garantizando la paridad entre hombres y mujeres en los órganos
de decisión, buscando formas de organización y participación con
equidad.

V.
Por una reforma urbana integral
El
terreno es de quien lo ocupa o vive en él
El
fracaso de la reforma agraria, el monstruoso centralismo político,
económico, etc., han permitido el desarrollo de cinturones de
miseria en las ciudades más importantes del país. Se han querido
señalar como los culpables de esta situación a los miles de campesinos
que emigran hacia las ciudades. Los únicos culpables son el gobierno
y la clase patronal que han fracasado totalmente en el campo creando
en las ciudades un ejército industrial de reserva para cuando
los trabajadores organizados quieran hacer huelgas o pedir mayores
salarios Muchos de los habitantes de esos cinturones de miseria
son también los que conforman los millones de trabajadores no
sindicalizados que, como ya hemos visto, no tienen ninguna prestación
y reciben salarios por debajo del mínima. Estos millones de mexicanos
se ven obligados a ocupar cualquier terreno deshabitado y construir
ahí su casa. Por eso Convergencia Socialista plantea: la ocupación
inmediata de todos los terrenos baldíos, occiosos, por aquellos
grupos de mexicanos que no tengan donde vivir. Sin embargo, esto
no es más que el primer paso. Luego hay que luchar por la legalización
de dichas tomas y, por lo tanto, por la creación de servicios
públicos para los nuevos habitantes (agua, drenaje, luz, pavimento,
servicios médicos, etc.). En todo caso, hay que dar una lucha
sin cuartel en contra de los pulpos camioneros y fraccionadores.
La
casa debe ser de quien la habita
Todos
los días leemos en los periódicos como numerosas familias mexicanas
se quedan sin casa porque son lanzadas a la calle por los casatenientes.
La lucha contra estos casatenientes es muy parecida a la que dan
los campesinos en contra de los terratenientes. Hay que luchar
por la expropiación de las casas-habitación en favor de los inquilinos.
El primer paso para lograr dicha expropiación, es la de luchar
por un congelamiento de las rentas
Al
crear el INFONAVIT el gobierno le ha hecho creer al trabajador
que rápidamente va a tener su casa. Sin embargo, la realidad es
muy distinta. El INFONAVIT es un organismo que sirve fundamentalmente
para aumentar el control sobre los trabajadores, en tanto esta
totalmente supeditado a la política del charrismo sindical; por
otro lado, las casas que construye el INFONAVIT tienen precios
prohibitivos para los trabajadores de ingresos reducidos (la inmensa
mayoría en este país). Por eso es necesario luchar por un real
control por parte de los trabajadores del INFONAVIT. Para esto
es necesario poner verdaderos representantes de sus intereses
en la dirección sindical. Además ahora con el auge neoliberal
habrá que impedir de todos modos la desaparición de esta institución
como parte de la ola privatizadora.
Por
la centralización del movimiento urbano
popular
Miles
de habitantes de colonias populares se han lanzado a la lucha
por vivienda y servicios en todo el país, creando formas de organización
propias y muchas veces rompiendo con las centrales del PRI; sin
embargo, esa nueva organización no está coordinada a nivel nacional,
lo que deja en una situación débil a muchas luchas heroicas, permitiendo
que el gobierno las golpee y a veces las derrote.
Coordinar
y organizar en un solo frente a todas estas luchas, es una tarea
central del movimiento urbano y popular, que Convergencia Socialista
ha hecho suya.

VI.
Por la democratización de los centros de enseñanza
y apoyo a las luchas de los estudiantes
La
política neoliberal del actual régimen, ha implicado un proceso
de privatización en todos los terrenos. La educación pública arrancada
por el Constituyente de 1917, hoy también es presa de este objetivo.
Pero no sólo eso, lo más grave es la distorsión y tergiversación
de nuestra propia historia como un intento de justificación de
esa política.
Contra
el eficientismo en la educación
Convergencia
Socialista llama a luchar contra la política eficientista en la
educación que ha sido disfrazada con la idea de la excelencia
académica, porque consideramos que es la aplicación de los planes
de austeridad en la educación, y esto trae consigo el desplazamiento
de muchos trabajadores de la educación. Estamos en contra de esta
política en tanto es la correa de transmisión de la ideología
de la patronal y del gobierno. No nos oponemos a la utilización
de técnicas modernas en la educación. A lo que nos oponemos es
que a nombre de dichas técnicas se suspendan a maestros o se liquide
a trabajadores administrativos. Nos oponemos a su carácter selectivo
y exclusivo, que con el pretexto de elevar el nivel académico,
busca limitar el carácter masivo de la educación.
Por
la democratización de los centros de estudio
Sin
lugar a dudas, han habido constantes movimientos por lograr la
democratización de las universidades. Convergencia Socialista
plantea la necesidad de transformar la estructura antidemocrática
de las universidades. Desde luego, seguimos considerando que la
enseñanza debe ser polivalente, que en las universidades se debe
dar información sobre el conjunto de las teorías; que en el domino
de las ideas todo es permitido.
En
contra de la rentabilización de la educación
El
gobierno y la iniciativa privada pretenden optimizar su inversión
en la educación; para lograr esto compran el futuro de los estudiantes
por medio de las becas- crédito y el aumento continuo a los costos
de los servicios más elementales como las bibliotecas. Otro mecanismo
que se está utilizando es la creación de los centros de excelencia,
a donde solamente los escogidos (filtración clasista) podrán llegar.
Hoy las licenciaturas están por demás devaluadas y cada vez ceden
más el paso a las maestrías y doctorados, a las que solamente
los que tienen considerables recursos pueden acceder. Es decir,
a pesar de que las universidades sufren un proceso de masificación,
los criterios selectivos en vez de desaparecer se agudizan y se
perfeccionan. Por supuesto, no podrá alcanzarse la excelencia
académica a ningún nivel educativo, si a los profesores e investigadores
se les siguen pagando salarios miserables, se niega la definitividad
en el empleo y se impone la ruptura de la contratación colectiva
del personal académico a través de los denominados estímulos.
En
defensa de la educación pública democrática y de masas a todos
los niveles educativos
Por
el respeto a la libertad de cátedra e investigación, la profesionalización
de la enseñanza y el derecho a la sindicación del personal académico
de las universidades
Por
casas habitación, comedores y demás servicios asistenciales para
el estudiante pobre
Por
la creación de una organización nacional de estudiantes independiente
de partidos y autoridades que realmente represente las necesidades
y reivindicaciones de los estudiantes, que rompa con la violencia,
antidemocracia y despolitización en los centros de enseñanza

VII.
Por la liberación de la mujer
Por
la liberación de las mujeres
Aunque
la Constitución afirma que no puede haber discriminación en contra
de las mujeres en virtud de su sexo, la realidad social, económica
y política de las mujeres es la subordinación y la relegación
a un segundo plano en todos los terrenos. Las mujeres son discriminadas
al ingresar a las instituciones de educación, al pedir trabajo,
en el otorgamiento de ascensos, al pagarseles menores salarios
que a los hombres por el mismo trabajo desarrollado, al despedírseles
primero, al estar relegadas a un papel secundario en todos los
aspectos de la vida social, al tener a su cargo el trabajo doméstico
y el cuidado de los niños, al depender económicamente de la familia
y al ser representada y considerada como un objeto sexual.
Esta
situación no resulta solamente del no cumplimiento de la Constitución,
sino de la naturaleza misma de la estructura de la sociedad capitalista
que tiene como uno de sus pilares a la familia en su forma actual,
familia que necesita para su subsistencia la total subordinación
de las mujeres y los niños.
Debemos
luchar porque la mujer sea la única que controle sus funciones
reproductoras, proporcionándole a la población entera una educación
sexual auténtica, distribuyendo en forma gratuita los anticonceptivos
y reconociendo el derecho de cada mujer a recurrir al aborto si
lo estima necesario sin tener que recurrir a la autorización de
institución alguna o individuo, en condiciones médicas óptimas,
y en forma gratuita.
La
maternidad debe ser libre y voluntaria. Por ello deben echarse
abajo el control natal y la esterilización forzosa impuesta por
el gobierno a miles de mujeres.
Luchamos
también contra la violencia, el hostigamiento sexual y los golpes
a las mujeres, que no sólo requieren de un tratamiento penal,
legislativo y asistencia para las víctimas, sino que tienen que
ver con la lucha en contra del sistema capitalista, generador
de la violencia y discriminación hacia las mujeres. La atención
a las víctimas de violaciones, hostigamiento, golpes o violencia
doméstica debe ser considerada como una prioridad en los planes
de salud pública. Para lograr que las demandas específicas de
las mujeres se logren, es necesario, en primer lugar, impulsar
su organización autónoma en el ejido, la colonia, el sindicato,
la oficina y la escuela.

VIII.
Por una lucha consecuentemente ecologista
Una
lucha más allá de las fronteras
En
Convergencia Socialista, entendemos que este problema trasciende
las fronteras de los países; pero reconocemos que son los trabajadores,
los campesinos, las mujeres, los colonos, es decir, los de abajo
los que consecuentemente pueden enfrentar este grave problema
de deterioro ambiental. Se trata no sólo del medio ambiente. Es
una lucha donde todo ser humano debe ser consciente de ese impacto
ambiental en los medios acuático, terrestre y atmosférico, que
se abate la riqueza de lo vivo y que ésta es fundamental para
nuestra propia supervivencia. Sin embargo, estamos en contra de
responsabilizar por igual a cualquier ciudadano sin distinción
de raza, sexo o nacionalidad; por el contrario, tiene que ver
de manera central con las clases sociales en las que está dividida
nuestra sociedad. No somos los trabajadores los responsables de
ese deterioro ambiental; son los patrones y sus instrumentos de
control y poder social y político —el aparato y las formas del
Estado—, los que tienen la responsabilidad, pues en su afán de
lucro no escatiman ningún nivel de deterioro al ambiente.
Convergencia
Socialista lucha por exigir que los patrones y su gobierno asignen
presupuestos suficientes para procesos de reforestación, el mantenimiento,
control y manejo de parques y zonas de reserva ecológica con la
participación decisiva de las comunidades campesinas e indígenas.
Convergencia Socialista exige la aplicación de impuestos a empresarios
cuyas industrias contaminen cuerpos de agua, atmósfera, suelos
y subsuelos.
Nos
manifestamos porque se revisen los acuerdos del TLC en relación
a este problema para tener igualdad de condiciones y normas con
Estados Unidos y Canadá. Nos manifestamos en contra de que los
países de América Latina y, en particular el nuestro, sean tratados
como basureros de los países industrializados.
Convergencia
Socialista defiende las formas organizativas y de producción de
las comunidades y pueblos indios que como una manifestación de
resistencia contra el colonialismo y actualmente contra las formas
capitalistas de producción agrícola. Se trata de una forma comunal
y de policultivos —que hoy se denominan, desarrollo sustentable—
para mantener un proceso equilibrado entre las necesidades humanas
y un uso racional de los recursos naturales. Como este ejemplo, en el conjunto
de la sociedad humana y muy especialmente entre los de abajo existen
alternativas viables para el equilibrio ambiental que se necesita.

IX.
Por la lucha contra el imperialismo
En
contra de la intervención del Fondo Monetario Internacional (FMI)
en los asuntos económicos y políticos del país
El
gobierno mexicano ha firmado pactos con el FMI por medio de los
cuales se compromete a seguir determinadas políticas económicas
y sociales. Este hecho vale más que cualquier discurso populista
del gobierno mexicano. Nosotros decimos: ese pacto no hecho por
los trabajadores o por los campesinos, sino por la burguesía y
su gobierno. Por lo tanto llamamos a los trabajadores a no sujetarse
a ninguno de esos pactos, a luchar por su anulación y rescatar
la soberanía nacional que es entregada por la burguesía.
Por
la defensa de los trabajadores indocumentados
Otra
vez diremos que el fracaso de la reforma agraria ha orillado a
muchos mexicanos a salir del país, a cruzar la frontera y sumergirse
en un pantano de malos tratos y explotación; pero, insistimos,
esto no es culpa de esos compañeros campesinos, sino es una muestra
palpable de la inoperancia e incapacidad de este sistema que vivimos,
por ello los trabajadores mexicanos radicados en el extranjero
deben gozar plenamente de todos los derechos ciudadanos, desde
el trabajo hasta vivir en paz, sin la
amenaza de la deportación, las fronteras deben estar abiertas.
Desconocimiento
de la deuda externa
El
endeudamiento externo en que el gobierno del PRI ha sumido al
país, de alrededor de los 100 mil millones de dólares, además
de hipotecar al país, pone su destino en manos de los bancos internacionales
y gobiernos extranjeros, que controlan lo más importante de nuestra
economía y la producción. Los millones de dólares que se pagan
como créditos al exterior deben usarse para beneficio de los trabajadores
mexicanos. Por ello la deuda externa debe ser desconocida y convocar
a las naciones deudoras a hacer lo mismo.
Por
la defensa del patrimonio nacional
En
su desenfrenada política privatizadora, el gobierno se ha propuesto
que los ferrocarriles, carreteras, puertos, petroquímica secundaria,
electricidad y otros sean un campo de inversión del capital privado.
El patrimonio nacional está siendo destruido y hoy atentan contra
una adquisición producto de la lucha de los trabajadores y del
pueblo mexicano contra las empresas extranjeras: Pemex. La venta
de las empresas de la petroquímica secundaria, que forman parte
de Pemex, significaría transformar a la industria petrolera nacional
en el simple papel de suministradora de materia prima a las grandes
empresas trasnacionales. Ello no sólo afectará los intereses y
derechos de los trabajadores petroleros, sino que acentuará la
subordinación del país a los intereses extranjeros y en lugar
de ser un factor de desarrollo lo será de atraso.

X.Por
el internacionalismo proletario
Por
el apoyo a la lucha de los países coloniales y semicoloniales
en contra del imperialismo y por su liberación nacional
Los
trabajadores y los campesinos mexicanos deben apoyar la lucha
de los pueblos en contra del imperialismo, como es el caso del
pueblo palestino o la resistencia de la revolución cubana frente
a las provocaciones imperialistas. Su lucha es parte e nuestra
liberación.
Los
trabajadores mexicanos deben también mostrar su solidaridad con
todos aquellos sectores de la clase obrera, en cualquier lugar
del mundo, que estén luchando por la destrucción del sistema de
explotación capitalista. Es parte de nuestra lucha por acabar
con toda forma de explotación y opresión, es decir, por el socialismo.

XI.
Por un gobierno de obreros y campesinos
Por
la alianza obrera y campesina, por un gobierno de obreros y campesinos
Desde
el principio mismo de alguna lucha de obreros o campesinos debemos
plantear la necesidad de la alianza de estos dos sectores. Una
de las grandes tragedias de la Revolución de 1910 consistió precisamente
en que no se dio dicha alianza. Es imposible llevar a cabo una
transformación social en México solamente con la clase obrera
y a la vez como ya se demostró, es imposible transformar las relaciones
de propiedad sin los obreros. Por eso Convergencia Socialista
trabaja por la alianza de los obreros y los campesinos y, así,
en ese camino, trabaja por la creación del único gobierno de las
mayorías, es decir, por el gobierno obrero y campesino. Solamente
ese gobierno es el que puede darle una salida favorable, para
los sectores mayoritarios de la población, a la crisis actual.
Solamente un gobierno de esa naturaleza puede satisfacer las necesidades
de las clases explotadas. Solamente un gobierno de esa naturaleza
puede darle salida a todas esas reivindicaciones que planteamos.
Dicho gobierno debe estar basado en la autoorganización de los
obreros, campesinos, colonos y trabajadores en general, tanto
del campo como de la ciudad, quienes tendrían en sus manos las
decisiones fundamentales en el país.

XII.
Medidas para llevar a la práctica el Programa de Convergencia
Socialista
En
cumplimiento del artículo 26 del COFIPE, Convergencia Socialista
expone las medidas y medios que utilizará para realizar su programa.
a)
Para realizar sus principios y alcanzar sus objetivos, así como
las soluciones políticas propuestas, Convergencia Socialista presenta
su proyecto de organización social al pueblo trabajador para que
lo discuta, lo modifique, lo apoye y lo haga suyo. Todos los mexicanos
de acuerdo con este programa actuarán a través de sus organizaciones
sociales, en los comicios electorales, por medio de concentraciones
populares, realizando huelgas y acciones reconocidas por la Constitución,
para aplicar y defender sus posiciones. Así, las medidas a adoptar
por Convergencia Socialista para conseguir los objetivos señalados
en su programa, quedan englobadas en la movilización de masas,
en la acción organizada y unidad del pueblo.
b)
La acción de masas será más eficaz en la medida en que los mexicanos
de acuerdo con este programa sean más conscientes de su situación
y responsabilidad. La mayor comprensión sólo se consigue a través
de la propia experiencia en la lucha, estudio y la aplicación
profunda de los principios y líneas políticas que Convergencia
Socialista sostiene. La afirmación y desarrollo de una conciencia
política se convertirán en realidad mediante la más amplia y organizada
actividad de propaganda y educación política. Para ello, Convergencia
Socialista editará periódicos, revistas, libros y toda clase de
publicaciones, y utilizará, de acuerdo con sus derechos legales,
los medios de información. Al mismo tiempo, organizará escuelas,
efectuará conferencias y toda clase de reuniones de estudio. Las
medidas para elevar la comprensión de sus asociados y de las mesas
trabajadoras en general de su programa serán la realización de
la más amplia propaganda y educación política. La formación ideológica
y político deberá infundir
en los miembros de Convergencia Socialista el respeto al adversario
y a sus derechos en la lucha política tanto de Convergencia Socialista,
como de la sociedad en general. Acorde con sus principios a favor
de la lucha democrática asegurará los medios para preparar la
participación activa de sus miembros en los procesos electorales,
por medio de cursos de capacitación, educación y práctica política
para contribuir a que se respete el derecho democrático a elegir
y que el voto sea respetado.
